Twenty-five years and my life is still
Trying to get up that great big hill of hope for a destination
I realized quickly when I knew I should
that the world was made up of this brotherhood of man
(for whatever that means)
Sucede con más frecuencia de lo que ninguno nos atreveremos jamás a admitir, a no ser que seamos unos descarados o hayamos perdido toda la esperanza.
Cualquier momento es válido, pero en especial aquellos en los que el espíritu que nos hemos creado, esa encarnación de la soledad que no es real pero a la que hemos definido con detalle, ojos, cara, y un abrazo asfixiante que atenaza y enfría nuestras almas desentrenadas.
En cualquiera de las aplicaciones disponibles tienes un arsenal infinito de almas buscando ser escuchadas, entendidas y compartidas; sin embargo ninguna y ninguno va a reconocerlo jamás, por miedo a la vulnerabilidad, por miedo a la debilidad, por miedo a la soledad.
And so I cry sometimes when I'm lying in bed
Just to get it all out, what's in my head,
and I, I am feeling a little peculiar
And so I wake in the morning and I step outside
And I take a deep breath and I get real highAnd I scream from the top of my lungs "what's going on?!"
Pero la soledad en compañía es peor, mil veces peor que la soledad en soledad. Puedes pasar fotos, y fotos, y más fotos. Puedes contemplar, estupefacto, una pantalla infinita llena de personas, ordenadas por distancia (cuando no están organizadas por otros criterios autoimpuestos más restrictivos). Todas esas personas, dice un famoso Youtuber, son eso mismo: personas. Tienen miedo, tienen sueños, tienen aspiraciones. A veces lloran, a veces ríen, a veces quieren sexo desenfrenado y sin compromiso, y a veces quieren un café y el ligero roce de un abrazo.
Buscamos la validación del que tenemos enfrente, porque eso es lo que nos hemos enseñado. Nos miramos en los espejos que nos ponen delante, y nos olvidamos de mirarnos a nosotros mismos. Nos olvidamos de que tenemos dos ojos -en general, vale- y un montón de sentidos, muchos más de cinco, para autoreconocernos, autoamarnos, autoquerenos y automimarnos. Nos olvidamos de todo cuando cae la noche, las defensas bajan y la melancolía hace acto de presencia en la ventana con un golpe de viento.
Todos buscamos esa validación para nosotros mismos, pero sacamos el Risto Mejode que llevamos dentro, nos ponemos las gafas de sol y la peor cara de asco e indiferencia que tenemos, y despreciamos a los demás en base a sus criterios. Nos hemos olvidado de nuestra infancia, o incluso adolescencia, cuando hacíamos amigos y conocidos a los cinco minutos de encontrarnos, y aceptábamos cualquier cosa con la mente abierta. Nos hemos vuelto restrictivos y críticos, desconfiados, deshonestos y amargados.
And I try, oh, my God, do I try, I try all the time in this institutionAnd I pray, oh, my God, do I pray, I pray every single day for a revolution
¿Quieres una revolución, o una solución? Te advierto que cuesta un universo entero mirar para dentro y decir «no, esto no es lo que yo quiero». Es un proceso de autoaprendizaje y de autorespeto que nada tiene que ver con el egoismo, o con el egocentrismo.
Pero nos hemos olvidado de todo ello, y pasamos personas en el mercado de la carne, en el infierno amarillo, en nuestro inventado horror vacui de vida sentimental. No hace mucho tiempo, aunque el tiempo siga siendo relativo y cosas que pasaron hace doce años puedan volver a la actualidad furiosamente a recordarte que aún no has aprendido lo que tenías que aprender, un alma cercana me recordó algo que nunca deberíamos olvidar:
la vida sentimental no es sólo tú con otra persona; son tus sentimientos, pensamientos, experiencias... es mucho más. Que no haya una persona no significa que no tengamos sentimientos, anhelos, miedos... cosas que trabajemos y procesemos todos los días. No tiene sentido que hablemos de vida sentimental inexistente, [dado que] existe pues nuestros sentimientos existen, independientemente de si estamos involucrados en una relación romántica más o menos profunda o no.
Mientras te das cuenta de esto, de que sigues sintiendo, de que sigues soñando, de que sigues amando aunque estés sólo; de que estar sólo no quiere decir que estés mal, melancólico o aburrido; de que la primera persona que debería estar en tu compañía eres tú mismo y no lo estás; y de que en realidad el camino a la sonrisa más bonita que jamás te dedicarán (y esto te lo firmo con mi sangre, si es necesario) lo tienes al alcance de tus dedos, puesto que es la tuya misma... Mientras tanto, puedes seguir viendo fotos hasta que ya no sepas quien eres si no es en los ojos de otro.
And I say, "Hey, hey, hey, hey!" I said, "Hey, what's going on?"
No hay comentarios:
Publicar un comentario