29 de febrero de 2020

Manual de circulación (4)

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BEEP.
BEEP.
BEEP. 

Fallo del vehículo, contacte urgente con el servicio técnico.

... Hay que joderse.
Algo tendrán aquellos lodos en los que vivimos
Para necesitar sumergirnos en los mismos sitios
Hace tanto que me dejo llevar, tu discurso ya lo tengo repetido
Se agradece tanta sinceridad pero puedes darte por vencido
Está bien querer compartir, está bien querer disfrutar, es correcto a muchos niveles el querer estar. Lo que nunca es correcto es necesitar hasta el punto que te conviertes en una mitad de algo, que nunca está completo. Eso no es correcto. Eso no está bien. El concepto de media naranja es terrorífico porque infiere una falta de plenitud, un no estar completo, un NECESITAR. Y lo ideal es no NECESITAR, es QUERER ESTAR.

Bajo el palio sonrosado de la luz crespúscular, el coche daba señales de aviso. Señales naranjas. Serendipia pura, azar, universo, o la Virgen de la Cabeza mediante, mi viejo amigo decidía fallar en el turbo. En el "vas muy rápido". En el "no has calentado lo suficiente los motores como para coger esta velocidad". En obligarme a reflexionar.
Guárdate esa voz, ese "qué dirán",
ese "tú sabrás, piensa en lo que haces"
Cámbiala por "quizás nadie tenga razón,
y no somos tú y yo ejemplo para nadie"
Así que pensemos en temas amables
Gracias por dejarme equivocarme a mi manera
Y no hacerme declarar como culpable de no pedir perdón
Detenido, de nuevo, donde mi viejo amigo decidió informarme de la ausencia de movimiento, de la necesidad de seguir, de la necesidad de enfrentar, encendí un cigarro y miré a las farolas. Naranjas. Está muy bien saber qué quieres, y está todavía mejor saber lo que no quieres. De hecho, en la mayoría de las ocasiones, es más que suficiente saber qué es lo que no quieres para abrirte a todas las posibilidades de lo que sí puedes obtener... siempre que entrenes la paciencia. El fluir. El flow. Valiente mamarrachada me parecía en su momento, valiente a secas me parece ahora. 

Dejar casi todo al azar es ser muy, muy valiente. Prescindir de la falsa sensación de control sobre las situaciones, y dejar que las cosas ocurran a su propio tiempo y manera requiere unos cullons de tamaño magno y dureza extraordinaria, Espartero style.
Si no quieres fallar, no tires la primera piedra
Oído sordo, corazón de metal
En mi cabeza la canción perfecta
Las sirenas, naranjas, de una grúa que no era para mí, me recordaron dónde estaba. ¿Dónde he llegado hasta ahora? "PATRÁS Y PADENTRO" debería ser mi próximo tatuaje... Llamarlo retrospectiva e introspección queda demasiado culto. Demasiado alto. Demasiado serio. Pero al final no ha sido otra cosa que revisar dónde se fueron mis sueños (a ningún sitio, seguían aquí); quién se llevó mi ilusión (yo mismo la dejé aparcada para volver a encontrarla cuando la necesitara); y cómo continuar (escuchando a La Voz Cantante™).

No necesitaba la grúa, necesitaba mirar. Primero patrás, luego padentro... y después parriba, y palante.
Guárdate esa voz, ese "qué dirán",
ese "tú sabrás, piensa en lo que haces"
Cámbiala por "quizás nadie tenga razón,
y no somos tú y yo ejemplo para nadie"
Así que pensemos en temas amables
Arranqué de nuevo el coche. El aviso ya no estaba.
... ¡hay que joderse!



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