No hay tiempo ni para pedir perdón, presiento que llega el momento.
Puede ser que no tenga edad, ni posibilidad, para volver a empezar.
¿Cómo que no tengo la edad? Estoy en la edad. La edad no es más que un número, y yo tengo mucho pendiente por vivir. Sólo o contigo, conmigo o sin ti, el caso es que no importa. Puedes darme una razón para sonreir, pero si no me la das, la voy a encontrar igualmente por mí mismo, aunque tarde más.
No pasa nada pese a que pase lo que pase.
Nada se alcanza, nada se pierde, se comparte.
Todo se pasa pese a que pase lo que pase.
Todo se alcanza, todo se pierde, se reparte parte a parte.
Y claro que no pasa nada. Nunca pasa nada. Y todo pasa. Porque todo pasa, aunque a ti ahora mismo te ahogue, todo pasa. Amanece. Mañana va a amanecer igualmente, estemos como estemos, así que creo que lo mejor que podríamos hacer es estar mejor, todo lo mejor que podamos estar. Todo lo mejor que sepamos estar.
No voy a llorar por volver a empezar.
Aunque te tenga que abandonar.
No hay comentarios:
Publicar un comentario