3 de febrero de 2018

Un tiempo

«Necesito que nos demos un tiempo..

 Escuché tus palabras, y no escuché nada más. Primero vino un ensordecedor silencio, y la calle, que hasta ese preciso momento había estado llena de gente, de ruido, de música, de color, de pronto se quedó en total y absoluto silencio. Fue un instante, pero en ese pequeñísimo instante descubrí el concepto de silencio ensordecedor. 

Luego vino el estallido. Millones de voces, de preguntas, de incógnitas, de llantos, de lamentos, de gritos, de enfados, todos juntos en desorden, como una orquesta desafinada y sin coordinar que quería saberlo todo y no saberlo nada. Que quería parar el tiempo, retrasarlo, hacerlo marchar hacia atrás. ¿Qué tiempo?

Quise explicarte muchas cosas a la vez, pero ninguna me pareció lo suficientemente importante para estar a la altura de tu confesión. No parecías ni siquiera triste; había una determinación en tu mirada que me pareció hasta cruel. Siempre habías sido capaz de camuflar (no esconder) tus sentimientos reales, hacia otros, y no fui capaz de asimilar que en esta ocasión me los estabas escondiendo a mí.

Quise decirte que el tiempo no existe, que es un concepto para medir, como tantas otras cosas que mide el hombre y la mujer de hoy; quise decirte que lo que no se puede medir no se puede cuantificar ni calificar, que es abstracto y se escapa a nuestro control. 

Quise preguntarte por qué, cómo, cuándo, y dónde había sucedido. Qué punto en nuestro camino había supuesto la bifurcación fatal, en qué momento habías decidido que ya no te servía, que no querías estar a mi lado. Qué iba a pasar con todos nuestros planes presentes, futuros, pasados.

Quise gritarte lo injusto de la situación. Lo muchísimo que yo había hecho por ti, lo muchísimo que tú habías hecho por mí, lo muchísimo que habíamos compartido. Hacerte ver tu error, el error gravísimo que te abocaba a una vida tremendamente infeliz.
Fast as you can, baby
Run, free yourself of me
Fast as you can
Quise llorar de rabia, de impotencia, de inseguridad, de miedo, de pena, de frío, de hambre. Quise dejar caer todas las lágrimas que no me habías hecho llorar hasta el momento, pero que estaban contenidas y mantenidas porque algo en mi interior me decía que este momento iba a llegar.

Quise muchas, muchísimas cosas, en un solo instante, pero no pude hacer ninguna de ellas. Así que me limité a mirarte.
Sometimes my mind don't shake and shift...
but most of the time, it does
And I get to the place where I'm begging for a lift
or I'll drown in the wonders and the whys
«... para decidir sobre la mudanza. No sé si prefiero mi piso o tu piso, vamos a verlo tranquilos y decidim... ¿por qué me miras así?»

Mierda.
I let the beast in and then I even tried forgiving him, but it's too soon
So I'll fight again, again, again, again, again and for a little while more
I'll soar the uneven wind, complain and blame the sterile land
But if you're getting any bright ideas, quiet dear... I'm blooming within
 "El peligro de intentar controlarlo todo es que todo acaba controlándote a ti."
 

No hay comentarios:

Publicar un comentario