11 de agosto de 2021

Cuando caigan las estrellas

Antes del frío, levanta las velas. Guarda en tu falda los granos de arroz
Y haz ceremonias de luna llena... Antes del frío, lánzamelos

Cuida este vals que tenemos en vena; cuida del baile y riega el salón.
Lleva la barca hasta la albufera y pon el verano en un mostrador

La quietud de la noche de verano es un gozo que olvidamos demasiado pronto, en cuanto el aire se torna afilado y dejamos de sentir la necesidad de expandirnos hacia arriba, en un mar de estrellas eterno e inmutable.

Las noches de verano siempre han guardado magia y buenos recuerdos para mí. A pesar de que en muchas de ellas iba en dirección equivocada, con la gente equivocada, con el pensamiento equivocado, con el state of mind equivocado. Pero algo en el aire pesado y vibrante vibra conmigo, y me dan ganas de vivir. 

Desde aquellas noches locas corriendo por la ciudad, a las noches por el campo, a las noches de playa, a las noches de autovía. Al silencio y al ruido, al bullicio y a la calma, a la quietud y a la ansiedad. 

Las noches de verano siempre han guardado magia y buenos recuerdos para mí. 

Y que San Juan no nos queme en su hoguera cuando descubra quién la saltó
Y eso que, muchas de esas noches, yo estaba pero no estaba. Muchas noches en lugares equivocados, con personas equivocadas, donde no se apreciaba mi presencia. Donde no la apreciaba ni yo. Gente echando de menos a otra gente y obviando la presente. Gente haciéndote un hueco a regañadientes. Gente ausente. Gente esquivando. Gente que no estaba. Gente que no estuvo. Gente que no estará.

Y cuando caen las estrellas, caen para todos, no solo para mí. 

Deja el equipaje en la ribera para verte como quieres que te vea
Deja el equipaje en la ribera y quémalo

Pero esta noche fue diferente, porque yo quería estar, y resultó que tú querías estar también. Tus ojos, tu vibración, tu gesto, tu tacto cuando te dije que querría ver las Perseidas, y además contigo, me dijeron que tú también querrías ver las Perseidas, y conmigo. Es cierto que vivimos tiempos raros. Es cierto que estamos raros. Pero no estamos rancios. No estamos caducos. No tenemos fecha, porque no tenemos principio ni final.

Haz que este baile merezca la pena, yo haré lo propio con esta canción
Y si al final no hay más que comedia deja que el río nos lleve a los dos
Y que San Juan no nos queme en su hoguera ni haga de esto un negocio menor...

Cruza los dedos por mí, y antes de que vuelva a mirar busca el viento a favor

Y aunque el viento no estuviera a favor, aunque todos los hados se pusieran en mi contra, tu calma, tu voz, tu presencia mitigó todo aquello que no nos era propicio. Aunque se atascara la carretera, aunque el coche decidiera rebelarse, aunque los rayos amenazaran, hubo Perseidas

Porque sin importar si es sur-sureste o nor-noroeste, sin importar si hay contaminación lumínica, lo que sí estaba presente era tu calor abrazándome, cuando inquietamente cómodo se convirtió en cómodamente contento y no te hicieron falta palabras para decirme que tú también. 

Cuando lo más importante de todo se convirtió en lo único existente en ese momento y ni los miedos más profundos pudieron arrebatarme ese momento contigo. Y cuando confirmaste que, para ti, lo más importante es que ese momento era conmigo, el cielo y mi pecho explotaron juntos en un millón de estrellas más.

Y deja el equipaje en la ribera para verte como quieres que te vea
Sabes que todo está bien... No hay error

Estamos fuera, muy fuera de la zona de confort que era de todo menos confortable. Vamos de oído, y mi mayor miedo ahora mismo es que mi oído y tu oído no se oigan. Aunque dentro de mí supe que algo así, algo que solo pude soñar acabaría sucediéndome, no pensé en cuándo ni en cómo. No lo contemplaba. No estaba en mis planes. No estaba en tus planes, y sucedió. 


Deja el equipaje en la ribera para verme como quiero que me veas
Lánzate al agua, otra vez: aquí espero yo

Solo nos queda respirar. Dejar de controlar. Dejar fluir y sentir. Escuchar.

Lo único que puedo prometerTE a estas alturas de la película es que venceré mi miedo. 

Lo único que puedo prometerME a estas alturas de la película es que este año, las estrellas caerán para mí.

El resto... 

Deja el equipaje en la ribera, no te sirve cuando cruzas la frontera
Todo está en regla esta vez... No hay error
Deja el equipaje en la ribera para verte como quieres que te vea
Deja el equipaje en la ribera y quémalo

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